Bueno, a lo que voy, pues que llevaba yo ya tiempo oyendo maravillosas críticas de la película, y cuantas más leía, más ganas tenía de ir a ver la adaptación cinematográfica del maravillosamente escrito best seller "50 Sombras de Grey". Un libro que me descargué en PDF hacía ya bastante tiempo y que no hubo narices de acabar. Personalmente no me van los libros con tan poco valor literario como para escribir constantemente la palabra "Joder" y a la quinta o sexta vez que utilizaba el recurso de "la diosa que llevo dentro" supe que si no paraba en ese instante mi cerebro implosionaría. A parte del poco valor como libro (he visto textos de whatsapp mejor expresados), habría que hablar de los personajes tan pintorescos de Anastasia Steele y Christian Grey. Antes de comenzar a hablar de ellos, he de comentar lo curioso que me parece que haya sido una mujer precisamente la que haya escrito un libro en un tono tan sumamente machista, no ya por el rol sexual de dominante y sumisa el cual, si es con consentimiento de ambos y si les pone ese rollo...¡Hakuna Matata! pero el problema en mi opinión se halla en el hecho de que ese rol se traspasa a la vida real.
Christian Grey es un empresario más rico y famoso que Bill Gates, un hombre con un innegable atractivo que incita al mojabraguismo, con una gran elegancia al vestir (con poca variedad cromática, todo hay que decirlo) y con un pasado realmente turbio, véase, madre drogadicta, familia de acogida e inicio hacia el sadomasoquismo a los 15 años por una amiga de su madre (todo muy normal). Así cualquiera tiene su maldito trastorno de desorden social agudo por el que necesita controlar todo lo que hacen y dicen los demás, y una divertidísima bipolaridad por la que tan pronto la pega dos azotes en las nalgas cual niño de tres años (una escena un tanto ridícula) como, repentinamente decide que debe asistir a una reunión dejando a la joven y virgen Anastasia Steele como a un conejo al que le dan las largas y, por supuesto, provocando las risas entre el público por lo estúpido de la escena. El señor Grey no parece tener muchos hobbies: suele correr por las mañanas para conservar su cuerpo serrano y posee un cuarto digno de película porno gótica, con las paredes rojas, una cama de cuatro postes y un montón de artilugios: fustas, látigos, antifaces, bridas, cuerdas, elementos de suspensión, y demás. Además su rol de controlador llega hasta límites insospechados. Es un claro ejemplo de como se "stalkea" a una persona, muy del rollo "hago chas y aparezco a tu lado". ¿Qué pensarías tú de un chico al que acabas de conocer y que de repente aparece en todas partes y pretende controlar todo lo que haces? ¿Enamorarte? No, salir cagando leches de allí y si insiste pues orden de alejamiento. ¡Pues no! A ella le parece de *** madre y le sigue el rollo, como toda virgen que se precie, ¡qué duda cabe! Y así es como pasamos al siguiente personaje...
Anastasia Steele. ¿Cómo describiríamos a esta buena mujer? Pues es la digna sucesora de Bella Swan de la ya mítica saga Crepúsculo, otra comedia sin parangón que nos deleitó con escenas de humor absurdo y personajes con severos problemas mentales y sociales. Por si hay alguien que no ha visto las películas de la saga Crepúsculo, (100% recomendables si te gusta reírte DE las películas casi más que CON las películas) explicaré que Anastasia Steele es una mujer sin pan ni sal, no es tonta porque saca buenas notas pero que tiene serios problemas de autoestima y unas reacciones ante ciertos acontecimientos muuuuy curiosas. A pesar de no tener nada que aportar este mundo, esa "mediocridad" les aporta un irracional misterio hacia hombres hipstéricos aparentemente perfectos pero con un complejo "rebelde sin causa" que le resulta muy atractivo a su presa y hace que ella quiera sacar su lado sensible y llevarle a su terreno de romanticismo literario tan extremo como para expulsar dulce de leche en barra por el culo. Durante la mayor parte de la película, me he preguntado qué procesos mentales pasaban por la cabeza de la protagonista para hacer las cosas que hacía. No le pareció raro que Grey apareciera en su puesto de trabajo "casualmente", que rastree su móvil, la encuentre en el bar, pegue a su amigo porque intente besarla aunque este sea su novio, tenga un cuarto del dolor y que, cuando ella le dice que es virgen, él la diga "donde has estado escondida", TÓCATE LAS PELOTAS, ¡ahora de repente ser virgen es la leche! Y a ella todo esto le pareció supernormal... En mi cabeza resonaban como un vago susurro las palabras "tonta la polla", no se por qué razón...
En definitiva, una comedia maravillosa que, si te gustan las películas malas de narices, te va a apasionar. Risas aseguradas.


